Seguramente que en algún momento mientras disfrutabas bebiendo un buen vino tinto, el propio caldo te ha jugado una mala pasada manchando una camisa, un vestido o esa prenda especial que tanto aprecio le tienes.

Si es así, ¡no te preocupes porque tenemos diferentes soluciones y trucos para conseguir quitar esa mancha! A continuación, te informaremos de unos sencillos pasos que son muy importantes antes de aplicar otros productos en la mancha de vino.

Tres pasos a tener en cuenta si te manchas con vino

Para evitar que esa mancha perdure en el tejido, es muy importante reaccionar a tiempo y sobre todo con productos de uso común. ¡El tiempo transcurrido es la clave! Intenta evitar que pasen varias horas para conseguir que la mancha desaparezca por completo.

Puede que lo primero que hagas sea ir al baño y te pongas a frotar la mancha, pero así lo único que conseguimos es expandirla. Además, hay que tener muy en cuenta que la mancha no se irá aplicando solamente agua.

Simplemente coloca papel absorbente o una servilleta sobre la mancha, sin hacer fuerza. De esta forma, evitaremos que el vino se expanda por la prenda y esto hará que sea más fácil que desaparezca cuando la lavemos.

Persona limpiando mancha en un sofá

¿Cómo quitar manchas de vino?

Con estos sencillos consejos, conseguiremos quitar manchas de vino tinto para salvar tu ropa de quedar manchada de forma permanente. ¡Allá vamos!

  1. Sal común

También conocida como sal de mesa, es un producto que tenemos a mano en cualquier casa o restaurante. Por ello, es la primera opción y la más accesible para actuar con rapidez. Lo que tenemos que hacer es echar la sal cubriendo totalmente la mancha, así lograremos que absorba la humedad del vino y dejaremos que actúe un rato sin alargarlo demasiado. Cuando veamos que la sal está seca, ¡ya estaría!

  1. Leche caliente

Otro truco rápido y accesible para quitar manchas de vino es mediante la leche. Un producto al que tenemos la posibilidad de recurrir en cualquier momento y que simplemente con calentar la leche en un recipiente y cubrir la prenda, solo quedaría esperar un tiempo prudente para que la mancha vaya desapareciendo. En ese momento, ya puedes lavarla como lo haces habitualmente.

 

Vaso de cristal con leche

 

  1. Agua hirviendo

Un viejo truco que debemos realizar con sumo cuidado para evitar quemaduras. Primero, llevaremos a ebullición una cantidad normal de agua. Cuando tengamos el agua hirviendo, sobre el fregadero o en una pila, estirar la tela de la prenda y aplicar el líquido sobre la parte manchada. A continuación, repite este proceso en varias ocasiones y verás como la mancha se irá diluyendo. ¿Fácil no?

Agua hirviendo en olla

 

  1. Vino blanco

¿No querías vino? ¡Pues toma dos tazas! Aplicando vino blanco sobre la mancha del vino tinto se consigue que los taninos claros frenen la expansión de los taninos oscuros por los tejidos de la prenda. La forma de aplicación idónea es empapar un trapo con un poco de vino blanco y dar golpes suaves sobre la mancha, ¡sin restregar! Esto es muy imortante. Tras esperar unos minutos, se puede proceder a lavar la prenda con agua y jabón.

Siguiendo estos simples consejos, conseguiremos salvar nuestras prendas para seguir luciéndolas con la alegría que el vino nos aporta en nuestras reuniones de amigos o familiares.

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